Número 119. Abril 2015

Robledo Núñez, con el mapa de Maqua. (PAULA FERNÁNDEZ)

«Japón quiso fabricar piezas

para nucleares en Maqua»

El presidente de Fidepasa, promotora del polígono, revela negociaciones con americanos y asiáticos frustadas por las trabas políticas y la crisis del petróleo

Abril 2015 / Gozón 

P. FERNÁNDEZ  / L. V. (Muros del Nalón/ Laviana)

 

«Uno de los terrenos de Maqua estaba pensado para que una empresa de Japón fabricara las vasijas de los reactores de las centrales nucleares, donde tiene lugar la ruptura de átomos». Se trata de la declaración que mejor resume lo que pudo ser y no fue. Manuel Robledo Núñez, principal promotor de este área industrial de Gozón bajo la presidencia de Fomento Industrial del Puerto de Avilés, S. A. (Fidepasa), revela grandes proyectos frustados por las trabas político-administrativas cuando se cumple el 40 aniversario del nacimiento del polígono. El empresario recibe a EL FARO en su hacienda de Muros del Nalón para hablar de pasado y presente. 

 

Gozón también podría haber marcado un «hit económico nacional» (así lo define su precursor) con la fabricación de coches americanos. «Tampoco fructificó la operación con Ford y eso que aquí ya había acero, aluminio, cristal y zinc, no necesitaban tener stock, con lo que se ahorrarían mucho dinero», recuerda Robledo.

 

Al final tuvieron que conformase con la presencia de Ferroaleaciones (ahora Aleastur), que adquirió 50.000 metros cuadrados por los que pagó 50 millones de las antiguas pesetas. La operación resultó rentable. «La urbanización nos costaba 300 pesetas el metro y los primeros terrenos se vendieron a 1.000», explica el avilesino. No hubo más macroproyectos. Solo un goteo constante de pequeñas firmas hasta el declive actual. Aunque sigue defendiendo que «hay varias empresas “de campeonato” exportadoras como Aleastur  o Berbetores», cree que esa zona industrial podría haber dado más de sí. «Si hubiese más talento, sería como la ría de Bilbao. Las administraciones no vieron que allí podrían haberse creado 3.500 puestos de trabajo», dice.

 

La construcción del polígono de Maqua se gestó al calor del desarrollismo de los años 60 y, concretamente, al auge de Ensidesa. Un grupo de 12 empresarios, liderados por Robledo Nuñez y entre los que se encontraba Manuel Egocheaga y el marqués de Ferrera, aspiraban a que 600.000 metros cuadrados, ubicados en la parroquia de Laviana, se convirtieran en el principal foco de la industria asturiana. La sociedad compró por 180 millones de pesetas el terreno a José María Maqua, el marqués de Maqua, a quien «las empresas le hacían grandes regalos en contraprestación por tirar escombros en sus propiedades».  Robledo Núñez no recuerda el paraíso de marismas previo al vertedero.

El Ayuntamiento «no hace nada» por la industria

Por aquel entonces, había gran demanda de suelo industrial. Las perspectivas era muy halagüeñas, ¿qué pasó? Los trámites se dilataron tanto que dio tiempo a que se produjera el ocaso de los tiempos de bonanza. El área se inauguró en los años más duros de la crisis del petróleo y poco después hubo un cambio trascendental por la muerte del dictador Francisco Franco. Y es que la Ley del Suelo de 1956 no fue tan liberalizadora como parecía. «Ese terreno era rústico, había que recalificarlo. Nos marearon porque en el plan urbanístico no había orden, ni en Gozón ni en Avilés ni en el resto de España», añadió. Su genésis dató del 1968, pero las administraciones aprobaron el último trámite el 26 de febrero de 1973. La construcción apenas duró dos años. El grupo empresarial tuvo que lidiar con el Ministerio de Obras Públicas, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, la Autoridad Portuaria avilesina y los ayuntamientos de Gozón y Avilés. «Quedó todo un poco parado y pedimos ayuda al Banco de Bilbao, que enseguida entró de socio con nosotros a un 50%».

 

El polígono de Maqua se inauguró el 12 de julio de 1975. De entrada, quedó relegado a un segundo plano, en detrimento de otras zonas industriales de Asturias. Además, el Gobierno central, al elaborar un mapa que delimitaba el perímetro de los polos industriales de España. «Incluía toda la zona de Avilés, Gijón... pero Maqua estaba fuera, y eso que el polígono ya estaba urbanizado», recuerda Robledo Núñez. Él mismo se encargó de visitar en Madrid al ministro de Desarrollo para que rectificara.

Gozón iba a tener tren

Renfe elaboró un anteproyecto para 

que el ferrocarril llegara a Laviana

L. V. (Laviana)

 

Gozón estuvo a punto de colmar una de sus demandas históricas: tener tren. Fidepasa incluía la plusvalía del establecimiento de una línea férrea que conduciría al Polígono de Maqua. Los empresarios subrayaron durante la inauguración del área industrial que se trataba del proyecto más importante para la Comarca. «Hace tres meses estuvo en Maqua el director comercial de la Renfe y actualmente se está haciendo el anteproyecto con técnicos de Renfe. Parece que no habrá problemas para su construcción», subrayó Manuel Robledo a la prensa de la época. La vía bordearía la Ría y se preveía que fueran trenes completos los que circulen. 

 

La conexión de Gozón por ferrocarril era una estrategia económica que buscaba una oportunidad en medio de la crisis del petróleo de 1973. «Desde el encarecimiento de los crudos, Endasa (hoy Alcoa), también está muy interesada en la construcción de este ferrocarril», incidieron los promotores.

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El precursor se queja de la falta de mantenimiento del polígono: «da pena»

P. F. / L. V. (Laviana)

 

40 años después, Robledo Núñez no está del todo desvinculado del devenir del polígono, ya que mantiene estrecha relación con varios empresarios de la zona. Por ello critica que «el Ayuntamiento no hace nada cuando tendría que cuidarlo y conservarlo. Da pena verlo así», comentó. Se refiere a los problemas de acumulación de basuras y alumbrado.

 

La falta de mantenimiento ahuyenta a los inversores, entre otros factores. De hecho, poco más de 25 empresas asentadas en Maqua en la actualidad, la mayoría son pequeñas naves. Un dato muy alejado de las expectativas de su inauguración. «Poniendo de término medio que cada industria ocupe unos 10.000 metros cuadrados, calculo que podrán instalarse de 50 a 60 industrias. En el espacio de siete años no solo estará totalmente ocupado, sino que estarán todas las industrias instaladas y a pleno rendimiento», valoraba Fidepasa hace 40 años.

Diferentes momentos de la inauguración del polígono en 1975. 

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