Ponen a la «venta» un piso embargado de Luanco antes de adjudicárselo en la subasta

31/08/2018 
LORENA VENTURA (Luanco)
 
Una tragedia personal, un piso embargado tasado por 148.000 euros por el banco y un «intermediario» que lo pone a la venta, antes de que se cierre la subasta, por 56.000 euros, incluyendo sus honorarios. Es la cara más triste de una ejecución hipotecaria. Esta vez, le tocó a los herederos de un piso de Luanco.
 
El piso, situado en la calle La Cruz, perteneció a un hombre que lo había comprado por 90.000 hace unos 15 años. Solo debía 39.985,81 euros, lo que da una fiel idea de que siempre había cumplido con los pagos. Probablemente hubiese abonado ya una cantidad muy próxima a lo que la banca, en este caso Liberbank, le había prestado. Pero la enfermedad se cruzó en su vida: una dolencia pulmonar grave lo postró en una cama, hasta el punto de necesitar asistencia social, y, además, sufría esquizofrenia, tal vez la enfermedad mental más devastadora. Murió con 57 años solo. Hubo que entrar por la ventana del inmueble para rescatar su cuerpo sin vida. Su hermano heredó el piso y la hipoteca.
 
El 27 de agosto se celebró la subasta judicial, pero unos 15 días antes el piso ya estaba anunciado en la sección de ventas de idealista.com. Lo publicaba un «departamento comercial» con un número de teléfono de Barcelona, primero por 62.000 euros; una semana después, por 56.000, honorarios incluidos. Previendo una historia compleja, EL FARO indagó sobre el asunto: «No es una compraventa. Buscamos las oportunidades que ya tienen fecha señalada por el juzgado para participar en la subasta e intentar la adjudicación a través de la misma. Lo importante es tener el dinero disponible porque no se puede pedir una hipoteca de banco sobre este piso», puntualizó, al otro lado de la línea, un comercial de la empresa Oportunidades de Subastas.
 
El precio resultaba sorprendente, ya que, en principio, por ley, el inmueble solo se podía adjudicar al 50% del valor de tasación a efectos de subasta, o sea, la mitad de los 148.500 euros, 74.250. Por debajo de ese valor, quedaba la opción de que el propio banco vendiese su derecho de remate, por el valor que estimase oportuno, presentando un interesado en la compra al secretario judicial. De esta manera, conseguiría transmitir el inmueble directamente, ahorrándose el impuesto de transmisiones patrimoniales, que quedaría a cargo del comprador.

La empresa mediadora, que dijo que «no representaba al banco», puso sobre la mesa una opción de compra por los 56.000 euros, incluyendo sus honorarios. «Hacemos todos los trámites posteriores hasta que tenga el título inscrito en el registro de la propiedad libre de cargas», puntualizó el comercial, que justificó el precio porque «no se puede ver. Solo sabemos lo que consta en el juzgado».

 

La vivienda de la calle La Cruz, que se ofrecía a 56.000 euros, pese a estar tasada en 148.500, pertenecía a un enfermo dependiente y esquizofrénico
También ofrecían la posibilidad de desahuciar “en solo dos meses” a sus ocupantes, si los hubiere.
 
EL FARO consiguió encontrar al heredero (hermano del fallecido), totalmente desbordado por los acontecimientos. De hecho, según aseguró, sabía que estaba embargado, pero no tenía conocimiento de la fecha de la subasta y mucho menos de que el piso ya se anunciase en la sección de ventas de idealista.com. Ironías del destino, unos desconocidos le estaban haciendo la competencia, pues el hombre estaba intentando deshacerse de la casa a través de una inmobiliaria en otro portal de internet muy famoso.
 
El hermano contó que el fallecido «sufría una infección pulmonar muy grande por la que quedó muy tocado físicamente. Tenía una cuidadora porque, además, era un enfermo mental. Murió con 57 años». Restaba saber qué pasó con el seguro que los bancos suelen exigir cuando se solicita una hipoteca, por qué el crédito no quedó automáticamente pagado, primero cuando su hermano se quedó inválido y, después, cuando falleció. «La trampa fue que era un seguro por fallecimiento por accidente; no por enfermedad. Fui al registro que hay en Oviedo donde están estos seguros y no hubo nada que hacer», explicó el heredero, que reside en Avilés.
 
El avilesino recordó que su hermano compró el piso por «90.000 euros hace unos 15 años». Y que «está guapo; tenía hasta las ventanas nuevas». Por eso, trató de venderlo a través de una agencia por 79.000 euros. El inmueble, que se construyó en 1985, mide unos 60 metros cuadrados repartidos en dos habitaciones, salón y un baño. «La inmobiliaria no se movió nada. La única oferta que me trasladó una vez fue de 59.000 euros. Me decía que en la calle Madrid, casi por el mismo precio, los había con plaza de garaje y demás», se quejó. Esta persona confesó que daba el apartamento por perdido al no poder hacer frente a los pagos del banco: «Contaba con que me lo iban a quitar porque llevo una temporada que me va todo mal». No obstante, en un determinado momento, consiguió un dinero extra con el que abonó la deuda pendiente con la comunidad de propietarios.
 
RESCATE
El hombre estaba en estado de «shock», pero tras preguntarle este periódico, se replanteó rescatar la propiedad, ya que tendría que hacer frente a una cantidad similar a la que está pagando de alquiler en Avilés, donde reside con su hijo desempleado. Finalmente, encontró «a un conocido que compró directamente el piso y ya no hay deuda».

El seguro no cubrió la hipoteca «porque era solo de accidentes»

 

«Contaba que me lo iban a quitar;

llevo una mala racha», dice

el hermano del fallecido

El piso embargado está en la calle La Cruz. (L. VENTURA)

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